BIM aplicado al Patrimonio Cultural
Historia de un concurso de arquitectura

Historia de un concurso de arquitectura

Rehabilitación de cuatro edificios para Sede de los Registros de la Propiedad de Vigo

Vaya por delante que la arquitectura del estudio Irisarri-Piñera no me resulta especialmente significativa, y en edificios públicos aquejados de un envejecimiento prematuro, perfectamente criticable.

Pero vayamos con la historia. En 2008 el Colegio de Registradores de Vigo convocó un concurso restringido para construir una nueva sede para la institución, que se ubicaría en 5 edificios contiguos del casco antiguo de Vigo. Fueron invitados al concurso los estudios de Irisarri+Piñeira, Iago Seara y Noguerol+Díez. El ganador del concurso desarrollaría el proyecto y la obra.

Las premisas del concurso tenían una especial dificultad por dos condiciones de partida. La primera se correspondía con la topografía y configuración de los edificios en los que había que situar el programa. Se trata de elementos inventariados en el Plan de Protección y Reforma Interior del Casco Viejo de Vigo, con lo cual era obligado la consideración de los valores histórico-artísticos tanto de los edificios propiamente dichos como de todo el conjunto histórico. Al mismo tiempo los inmuebles presentaban distintas cotas de forjado y de alturas libres de planta según el sentido descendente de la calle Real, lo que dificultaba enormemente la continuidad espacial sin convertir a los edificios en meros cascarones objeto de un ejercicio de fachadismo. Por su parte el programa, además de los necesarios espacios de despachos, salas de reuniones, accesos y servicios públicos, exigía un archivo documental cuyos requerimientos técnicos y de superficie tenían difícil encaje en estructuras de fábrica de crujía única con forjados de madera, conformando volúmenes estrechos y profundos, como era el caso en tres de los cuatro edificios del conjunto.

La segunda condición de partida era la existencia de un patio de manzana, objeto de protección por el Plan de Protección y Reforma Interior del Casco Viejo de Vigo, de desarrollo irregular, estrecho y profundo, colmatado con añadidos catalogados como fuera de ordenación. Desde el Colegio de Registradores se insistió en la obligatoriedad de no modificar el patio de manzana, para no tener que incoar una modificación puntual del Plan de Protección, lo que supondría un retraso inasumible del proyecto. Esta condición es la clave de toda esta historia.

Conjunto de edificios objeto de intervención y vista aérea de los patios

Tanto la propuesta de Iago Seara (en la que participé como colaborador) como la del estudio de Alberto Noguerol coincidieron en el respeto literal al patio de manzana, liberándolo de elementos impropios y añadidos sin valor, aquellas construcciones fuera de ordenación. De igual forma se mantuvo la estructura original de los inmuebles, respetando sus cotas, con lo que la implantación del programa fue complicada, aún más por los requerimientos de accesibilidad al mantener la topografía original. Por su parte, la propuesta de Irisarri fue diametralmente opuesta, al recomponer la topografía del conjunto y, fundamentalmente, al desplazar todo el volumen del archivo y disponerlo como medianera del conjunto, formalizando un nuevo patio interior. Evidentemente, esta solución facilitaba enormemente la implantación del programa en el inconexo grupo de edificaciones. Mientras que las propuestas de Iago Seara y Alberto Noguerol salvaban las limitaciones haciendo de la necesidad virtud, la propuesta de Irisarri funcionaba (eso que se dice alegremente en clase de Proyectos) elegantemente, incluso con la lógica aplastante de disponer el archivo fuera del resto del edificio, con la seguridad que se aportaba en términos de protección contra incendios. Sin embargo, esta elegancia tenía el precio de romper una de las premisas de partida, al destruir la configuración de los patios de manzana, que recordemos, eran objeto de protección por el Plan de Protección del Casco Viejo, fundamentalmente por sus propias características morfológicas, es decir, disposición, tamaño y fragmentación.

Propuesta Irisarri+Piñera. Planta baja
Propuesta Irisarri+Piñera. Planta primera, con el archivo resolviendo la medianera y el patio reconfigurado.

Injustamente, la propuesta de Irisarri+Piñera ganó, y digo injustamente porque su propuesta partía de incumplir flagrantemente las condiciones de partida: no alterar los patios de manzana existentes. Pero al ser un concurso convocado por una entidad privada, el Colegio de Registradores tenía toda la libertad para desdecirse de sus planteamientos iniciales y asumir los condicionantes derivados de modificar el Plan de Protección del Casco Viejo de Vigo. Se sacaron algunas conclusiones (incluso arquitectos veteranos y de reconocido prestigio son capaces de tomar notas, y a lo mejor son así de buenos porque no dejan nunca de aprender) y a otra cosa, aunque el regusto amargo nunca dejó de estar presente, por lo menos en el caso de un colaborador joven que le dedicó incontables horas y dedicación a dicho proyecto.

2016. La nueva sede del Colegio de Registradores de Vigo ha sido galardonada con el premio de la Bienal de Arquitectura. Descargo el panel del proyecto y encuentro modificaciones sustanciales respecto a la idea de concurso, pero sus virtudes se han acentuado con el lógico proceso de proyecto y construcción de la obra, como que el archivo ya no es la medianera sino que está incorporado a los espacios de oficina. El encaje urbano, el nuevo patio, la conexión con el viario, la arquitectura contemporánea conviviendo con los elementos modernistas del conjunto rehabilitado. Ese patio… magnífico. Toda la obra. Soberbio.

Proyecto definitivo. Planta baja.
Proyecto definitivo. Planta primera.

Parece evidente que la propuesta de Irisarri era la mejor solución para la ciudad de las propuestas en el concurso. Y esta afirmación conlleva asumir que el respeto a las normas en un concurso puede no ser un principio absoluto, lo cual nos conduce a un mundo de matices y de inseguridades. ¿Es moralmente aceptable romper las bases de un concurso a sabiendas, aunque creas que la solución es mejor? Si así fuera ¿sería una obligación? ¿Cuáles son las consecuencias legales? ¿Como se salvaguarda la seguridad jurídica? No creo ya que haya respuestas únicas y absolutas. Dependerá probablemente de cada caso específico y del resultado edificado. Hay otros ejemplos en los que saltarse las reglas no ha supuesto una mejora de ningún tipo. Pero en este caso puede decirse que los arquitectos hemos salido perdiendo para que la ciudad haya salido ganando.

Mi enhorabuena, Sr Irisarri y Sra Piñera. Sincera.

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