BIM aplicado al Patrimonio Cultural

Del BIM en la restauración del patrimonio

La práctica de la intervención en el patrimonio cultural se desarrolla, habitualmente en tres etapas diferenciadas: Información – Diagnóstico – Propuesta. La fortaleza, precisión y profundidad de estos procesos determinan en grado fundamental la calidad de las intervenciones sobre los monumentos, bien sean éstas meramente conservadoras, restauradoras o rehabilitadoras.

La utilización de herramientas BIM en intervenciones en el patrimonio cultural ha sido, tradicionalmente, un anhelo, un deseo que habitualmente se encontraba con la dura realidad de un ejercicio extremadamente difícil, tanto por las exigencias que emanan de la realidad edificada de los monumentos, como por las limitaciones que estas herramientas mostraban en su aplicación sobre arquitecturas históricas.

Sin embargo, cada vez resulta más necesario integrar en el proceso de intervención en el patrimonio cultural la potencia del concepto BIM. Por una parte, las herramientas cada vez son más capaces, con menos limitaciones en el campo del modelado, e incluso permiten incorporar estos elementos modelados al flujo de trabajo característico de dichos programas, como parte de la base de datos que conforma el modelo del edificio (y su información asociada). Por otra parte, los procesos de información y diagnóstico previos a definir la intervención sobre el bien cultural son cada vez más exhaustivos, por lo que resulta extremadamente útil la precisión BIM. Y al mismo tiempo, la integración de bases de datos, geometrías y simulaciones son una extraordinaria herramienta para poder hacer comprobaciones precisas de las interacciones entre los elementos propios de la intervención y las fábricas históricas, teniendo en cuenta que los errores sobre el patrimonio cultural son extremadamente costosos, no sólo en términos materiales, sino por las irreparables pérdidas de contenidos y valores asociados al bien cultural.

Este blog trata de profundizar en la aplicación del BIM sobre el patrimonio cultural. En este caso, la herramienta utilizada es ArchiCAD, de la casa Graphisoft, un potente programa que, a día de hoy, está perfectamente preparado para su aplicación a objetos del patrimonio cultural. Sin embargo, mantendremos una vista atenta al panorama BIM y a las otras herramientas disponibles en el mercado, tales como REVITAllplan u otras, pues habitualmente los avances que logran cualquiera de ellos se convierten en estándares para sus competidores en sucesivas versiones.